Podrìa jurar que tu me quieres, podrìa jurar que nunca me has olvidado, asì como podrìa jurar, que anoche cuando me hiciste el amor, recordaste viejos tiempos.
Tus labios expresan cosas sin sentido y tus ojos esquivan mi mirada, dime entonces a que se debe que yo pueda JURAR que tu me quieres, si ni siquiera yo lo puedo asegurar.
Pero de algo sì me dì cuenta, y es que estando entre tus brazos el tiempo se detiene, ahora me siento igual que hace 25 años cuandos nos conocimos, igual de agresiva, igual de lujuriosa. Siempre he sido asì, y creo que te espantè,mi cuerpo sintiò calor a pesar del frìo que afuera hacìa, mi pecho lanzò un suspiro, apenas un instante despuès mis labios buscaron los tuyos, te besè con arrojo, te besè en la nuca, te besè en la frente, bebì de tus labios el nèctar suave y delicioso que ya no recordaba, toquè tu pecho, tu espalda, tus piernas, me sentì dueña de tì, y tù tan solo te dejaste querer, sùbitamente me detuviste,pero era tanto el calor que de mi cuerpo emanaba, que sentì una fuerza extraña que no te permitiò separarme de tì, por lo que continuè con nuestro juego, con mi juego, de a poco te fuì despojando de la ropa,hasta tenerte totalmente desnudo, asì como siempre, como tantas veces en nuestra juventud,mi boca deseaba decirte lo mucho que te necesitaba, pero fuè incapaz, tan solo ronroneos se escuchaban. Cual gata en celo,te tirè a la cama, rodeè tu cintura con mis largas piernas, mordizquiè tus pezones, lamì cada centimetro de tu piel, llegue hasta tu daga y danzè para ella, un vals con mi lengua, me dì gusto, te dì gusto, sentì como crecìa entre mi boca, la tomè con una mano y lentamente la dirijì hacia mi cueva, sentì tanto placer, que gemì de pasiòn, mi gemido inundo esa miserable habitacion, vì tus ojos con un brillo especial, te dejaste ir hacia mis adentros, me sentì viva, gozè con cada una de las cabalgatas de tu sexo amor, tocaste mis pechos, lamì tus dedos, jugè tanto con mi clìtoris que parecìa que iba a estallar, ahhhh que rico placer sentì, engullì totalmente tu sexo, entonces comenzaste a mover màs rapidamente tu cuerpo,tus gestos se hicieron mas explìcitos, màs profundos, màs sin razòn... fuè totalmente enloquecedor, mi espalda se arqueò de tal forma que creì se romperìa en dos.... me retorcì e placer; Fuè entonces cuando advertì que querìa ser sodomizada. Sentí un extraño regocijo, sodomía, sodomizar, dos de mis palabras predilectas, mi placer total.Mucho más inquietante y más revelador fue el hecho de que hoy como siempre, estamos tan conectados que no hubo necesidad de mediar palabra, asì sin màs lo dedujiste, me sodomizaste. Sodomizar, verbo sólido, corrosivo, que desata un violento escalofrío a lo largo de la columna vertebral. El ritmo de tu mano derecha, acentuaba las normes proporciones de mi clìtoris, que para ese tiempo era enorme, rojo,reluciente y tieso.
Las gruesas venas moradas, de tu sexo, parecían a punto de estallar, un magnífico presagio. Vi tus ojos, serenos, vigilando el movimiento de mis nalgas, percibiendo el momento del final, yo cual compañera de reparto seguía esperando, clavada a gatas sobre la cama, fuè nuestro momento culminante yo gritando de dolor y placer, porque tus dedos estaban posados en mi sexo, aprentandolo , rozandolo, pellizcandolo..... te supliquè no pares.. no pares, que me muero,me estremecí bajo los golpes, cada vez más violentos, que estallaban en mis oídos con el bíblico estrépito de las trompetas de Jericó. mi piel enrojecía, mis muslos se doblaban, tu duro y liso miembro, se agitaba ahora impaciente. Mi culo temblaba como los muslos de una virgen añosa en su noche de bodas y morì, mori en tus brazos , fuì victima del placer, me abandonè , me sumergì en la nada , me quedè afonica no podia màs, y al final sentì que sola me quedè en esa miserable habitaciòn y que todo lo que sentì ... nunca lo vivì..............
No hay comentarios:
Publicar un comentario