Cuando el espíritu esta en la carne y la carne
en el espíritu, tomo el espíritu para expresarte
con toda intensidad lo que siento en la intimidad...
Demostrarte que lo más importante, no es
hacerte gozar, ó tu a mi, durante unos minutos
ó unas pocas horas, sino el que la noche reúna
todas las condiciones para la felicidad...
Es tan divino el momento en que estamos solos,
ignorados, invisibles ante todos, protegidos del
mundo por muros y puertas bien cerradas...
Estar tan cerca como nos sea posible, piel contra
piel, brazos y piernas entrelazados, boca a boca
en la almohada, confiados, tranquilos, sin otra
preocupación que acaricianos sin parar...